Calefactores

Categoría: ID producto: 1447

Descripción

Una solución para ahorrar en calefacción con el mismo confort e incluso mayores prestaciones es instalar un insertarle  calefactor de leña. Estos hogares calefactores calientan el interior de la vivienda de dos maneras: por un lado el calor directo en estancia donde está instalado y ambientes contiguos por convección natural y por otro lado y más importante, la aportación de calor a la toda la instalación de la casa (radiadores y/o suelo radiante). Esta es la gran diferencia de estos aparatos ya que calientan agua para uso de calefacción o agua caliente sanitaria, mediante un depósito de inercia o calderín lleno de agua que al ser calentado circula por el circuito de la instalación.

Además si hay una caldera de otro  tipo conectada no se pondría en funcionamiento hasta que la temperatura del agua baja por apagarse el fuego del calefactor.

En Hergadi te informaremos sobre modelos de primeras marcas como Hergom, Lacunza o Ferlux  indicando sus características, potencias y todas estas ventajas a la hora de instalar este tipo de productos. Porque sin duda, es la forma de calefacción más económica y eficientes ya que aprovechan totalmente la energía resultante de la quema de la leña, siendo esta un combustible muy barato y ecológico.

¿Qué tipo de leña utilizar?

La leña para hacer fuego en estufas, chimeneas o cocinas es una de las formas más simple de biomasa usada mayormente para calefactar y cocinar. Hay muchos tipos de leña y cada cual posee diferentes capacidades y prestaciones así como su particular olor, particularidad por lo que algunas sean priorizadas a la hora de cocinar ya que aportan un valor especial como es aroma y sabor a los alimentos cocinados. Las maderas más utilizadas varían en cada región según su masa y así por ejemplo en el norte de España las más frecuentes  son:

El roble es un excelente combustible siendo una de las maderas más utilizadas en el norte de España. La madera de castaño tiene el inconveniente de estallar por lo que como combustible es considerada inferior al roble, siendo una madera mediocre para calefacción.

La encina es la madera más utilizada en España mientras que el haya es otra madera muy consumida en el norte y menor medida el fresno. Estas leñas frecuentes tienen un secado rápido y son fáciles de prender. Además ofrecen lumbres dinámicas, gran cantidad de brasas y llamas muy luminosas.

El cerezo silvestre y  los frutales son excelentes combustibles, pero poco abundantes en madera; producen llamas hermosas, tranquilas y buenas brasas; ideales para fuegos continuos.

El abedul, el tilo,  y la acacia (esta última produce muchas proyecciones de chispas); son árboles muy frondosos y de madera tierna; producen llamas bellas y armoniosas, pero vivas y pocas brasas. Estas maderas arden rápidamente y lo mejor es utilizarlas para avivar el fuego. Los álamos y chopos además de estas características producen cenizas abundantes y volátiles.

Los arboles resinosos también son muy frecuentes, estos desprenden mucho calor (pino, abeto), pero se consumen con rapidez. Además sus lumbres proyectan brasas que contienen resinas y ensucian las chimeneas por lo que no se recomienda su utilización para calefactar.

Como nota decir que se prohíbe y desaconseja utilizar maderas que hayan sido sometidas a cualquier tratamiento químico, barnices, pinturas, traviesas de vías férreas, y aglomerados, que ensuciarán rápidamente el hogar y pueden producir emanaciones tóxicas en el entorno.

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