
Estamos en pleno enero y el frío golpea. La solución parece ser tener la calefacción encendida todo el día, ¿pero llega el momento de apagarla y tu casa se enfría rápido? Te informamos de que el problema puede ser del tejado, pero no te preocupes: a lo largo de esta entrada de blog te ayudaremos a identificar si tu problema está en la cubierta y te diremos cómo solucionarlo.
En primer lugar, empecemos por algo de teoría básica. Como ya sabrás, el calor tiende a subir, por lo que el tejado debe hacer de «tapa»; si no cumple esta función, el calor se va. Se estima que hasta un 30% de la energía de una vivienda se pierde por una cubierta mal aislada. Entonces, por un mal aislamiento no solo se escapa el calor, sino también el dinero.
Signos de que tienes el tejado mal aislado
Habitaciones frías:
Un síntoma básico es el frío en las habitaciones superiores. Si las estancias bajo cubierta son notablemente más frías que las de la planta baja, o si necesitas tener una temperatura muy elevada en la calefacción para sentir confort, probablemente tu tejado no esté reteniendo el calor.
Calor intenso en verano:
Si el verano pasado sufriste un calor insoportable en casa, probablemente sea tu tejado. El aislamiento funciona en las dos direcciones, protegiéndote tanto del frío como del calor. Si tu verano ha sido extremadamente caluroso dentro de casa, es señal de que no existe barrera térmica.
Humedades por condensación y moho:
¿Tienes manchas negras en las esquinas de los techos o cerca de las ventanas del tejado? No siempre es una gotera ni humedad exterior. A menudo es un choque térmico: el aire caliente de tu casa asciende y se encuentra con un techo helado (sin aislar); en este choque se produce condensación, creando el caldo de cultivo perfecto para el moho.
La prueba de la nieve:
Esta es un poco complicada y depende del clima, pero es infalible. Si nieva y tu casa es la primera de la calle en quedarse sin nieve en el tejado, significa que el calor de tu calefacción se está escapando y derritiendo la nieve.
Corrientes de aire fantasma:
A veces puedes notar movimiento de aire cerca de los techos y lámparas, incluso con las ventanas cerradas. Esto se debe a que el aire caliente sube, se enfría de golpe al tocar el techo sin aislar y baja rápidamente, creando una corriente incómoda.
Ruido excesivo:
El aislamiento térmico y el acústico suelen ir de la mano, sobre todo con las lanas minerales. Si escuchas muy fuerte la lluvia o el tráfico de la calle, se oye demasiado en la planta alta; te falta densidad y material aislante en la cubierta.
Si has asentido al leer dos o más de estos puntos, tu casa está pidiendo mejoras. La buena noticia es que solucionar este problema es más sencillo de lo que parece y en Hergadi tenemos los materiales para hacerlo.
Las soluciones: ¿Qué material elegir?
En el mercado existen muchas soluciones para el mismo problema y no hay una «mejor» de manera absoluta. Cada solución será pertinente dependiendo de cómo sea tu tejado, el espacio que tengas y si quieres levantar la cubierta o solo hacer una mejora interior.
En Hergadi somos distribuidores especializados y nos dedicamos a vender tanto a profesionales como a particulares. Por eso trabajamos con las marcas líderes y tenemos todas las soluciones que una casa pueda necesitar.
Lanas minerales (lana de roca y fibra de vidrio)

Son los clásicos rollos o mantas de tacto fibroso. Funcionan como un edredón para tu casa.
¿Dónde se usan? Son perfectas para colocarlas entre los tabiques de madera del tejado, sobre falsos techos o extendidas directamente en el suelo de desvanes no habitables.
La gran ventaja: Son un «2 por 1», ya que no solo son excelentes aislantes térmicos, sino también acústicos. Además, la lana de roca es ignífuga, por lo que ofrece un plus de seguridad importante para estructuras de madera.
Poliestireno extruido (XPS)

Seguro que los has visto: son esas planchas rígidas de espuma densa que encajan unas con otras, a menudo de colores llamativos como amarillo, azul o rosa.
¿Dónde se usan? Son perfectas para colocarse debajo de la teja o en cubiertas planas. Tienen una altísima resistencia a la compresión, lo que significa que soportan mucho peso sin deformarse.
La gran ventaja: Son totalmente resistentes a la humedad. A diferencia de las lanas, el XPS no absorbe agua. En zonas con inviernos muy húmedos o nevadas frecuentes como los nuestros, es una garantía de durabilidad porque no se pudre ni pierde propiedades si existiera alguna filtración menor.
Aislantes reflexivos

Son láminas finas compuestas por varias capas de aluminio y espumas o burbujas de aire. Parecen mantas espaciales.
¿Dónde se usan? Son la salvación para buhardillas con techos bajos. Si no quieres perder altura poniendo un aislante grueso, esta es la solución.
La gran ventaja: El espesor. Con apenas unos pocos centímetros consiguen un rendimiento térmico equivalente a materiales mucho más gruesos. Además, en verano son muy efectivos porque «reflejan» la radiación solar hacia afuera, manteniendo la casa fresca.
Paneles sándwich

Es la solución industrial llevada al hogar. Se trata de paneles que ya traen incorporado el acabado interior, el núcleo aislante y la capa exterior.
¿Dónde se usan? Son ideales si vas a cambiar el tejado por completo o si estás construyendo un porche o ampliación nueva desde cero.
La gran ventaja: Son rápidos de instalar y estéticos. Instalas la estructura, el aislamiento y el acabado en un solo paso.
El complemento vital: Las láminas impermeables
De nada sirve poner un buen aislante si no lo proteges. Al instalar lanas o aislantes bajo teja, siempre recomendamos colocar una lámina impermeable y transpirable.
¿Qué hace? Impide que el agua de lluvia o nieve derretida que pueda colarse bajo la teja moje el aislante, pero a la vez deja que el vapor de la casa «respire» y salga hacia fuera, evitando las temidas condensaciones.
Nivel de dificultad: ¿Puedo hacerlo yo o necesito un profesional?
Esta es la pregunta más importante. En Hergadi atendemos tanto a profesionales de la construcción como a particulares manitas. La respuesta dependerá del material y de dónde lo coloques.
🟢 Nivel básico: «En un fin de semana». Si quieres instalar lanas minerales y tienes un desván bajo cubierta no habitable que quieres aislar, probablemente sea una tarea que puedas realizar sin ayuda profesional. Básicamente, tendrás que comprar los rollos, desenrollarlos sobre el forjado y cortarlos con un cúter para adaptarlos a las esquinas. No requiere obras ni herramientas eléctricas. Eso sí, necesitarás guantes, mascarilla y gafas de protección (todo este material lo podrás encontrar en nuestra tienda), ya que la fibra puede soltar partículas que pican o irritan la piel al manipularla.
🟡 Nivel intermedio: «Bricolaje avanzado»: Si quieres instalar aislantes reflexivos (multicapa) o lanas entre vigas en una buhardilla, aislándola por dentro y grapando el material antes de poner un friso o pladur, evalúa tu capacidad como manitas. Los aislantes reflexivos son muy ligeros y fáciles de cortar, lo que facilita la tarea, pero para un funcionamiento óptimo es necesario dejar cámaras de aire. Para una instalación correcta, necesitarás instalar rastreles y ser muy meticuloso al sellar las juntas con cinta de aluminio: si dejas huecos, el aire se escapa. Requiere paciencia y atención al detalle.
🔴 Nivel experto: «Mejor llama a un profesional». Si quieres instalar poliestireno extruido (XPS) o paneles sándwich haciendo una intervención en el tejado o una reforma estructural, mejor llama a un profesional.
El XPS generalmente se coloca debajo de la teja. Esto implica levantar la cubierta, retirar las tejas, impermeabilizar y volver a tejar. Es un trabajo de altura, peligroso y que requiere conocimientos de impermeabilización para no provocar goteras.
El panel sándwich, aunque es rápido de instalar, es grande y pesado. Moverlo en altura requiere andamios, grúas o varios operarios, además de saber atornillar correctamente a la estructura para evitar filtraciones.
La inversión que se paga sola
A diferencia de cambiar un suelo o pintar las paredes, que son mejoras principalmente estéticas, aislar la cubierta es una inversión financiera.
Quizás ahora te parezca un gasto extra, pero el cálculo es simple: un tejado mal aislado es un agujero por el que tiras euros cada mes en gas, gasoil, pellets, leña o electricidad. Se estima que una vivienda bien aislada puede reducir su demanda energética hasta un 40%. Además, el aislante es una inversión única: lo instalas y disfrutas del calor sin depender de las fluctuaciones en el precio de los combustibles.
Si vives en la zona de León, sabes que nuestros inviernos son largos y nuestros veranos cada vez más intensos. Aislar no es solo cuestión de no pasar frío hoy; es cuestión de confort para toda la vida y de sumar valor a tu propiedad.
¿Qué encontrarás en Hergadi?
Como distribuidores especialistas, no solo te venderemos un rollo de aislante. Te ofrecemos:
Asesoramiento técnico: Te explicaremos qué material (lana de roca, XPS, reflexivo…) es el idóneo para tu caso concreto.
Cálculo de materiales: Para que no compres de más ni te quedes corto en mitad de la obra.
La red de confianza: Si la obra te viene grande, podemos recomendarte a profesionales de la zona que trabajan con nuestros materiales de primera calidad.
No dejes que el frío gane la batalla este invierno.

