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El invierno siempre pone a prueba nuestras cubiertas debido a la acción combinada de la lluvia, el hielo y los cambios bruscos de temperatura que desgastan los materiales. Si has notado humedades, alguna teja movida por el viento o simplemente quieres un cambio de imagen y mayor eficiencia energética, esta entrada de blog es para ti.

Aún es pronto para instalar una nueva cubierta, pero no es pronto para empezar a pensar en instalar una. En esta entrada de blog te explicaremos qué opciones reales tienes para renovar tu cubierta.

Las opciones que analizaremos y que puedes encontrar en Hergadi son: Teja cerámica, teja de hormigón, panel sándwich y placas bajo teja. Iremos desglosando 1 por 1 las características de cada material y los casos en los que es recomendable utilizarlos.

Teja cerámica: El estándar de calidad y tradición

La teja cerámica consiste en arcilla natural cocida a más de mil grados. Se somete a estas altas temperaturas para vitrificar el material (cerrar los poros), darle resistencia mecánica frente a las heladas y hacerla inalterable de color.

El punto clave para elegir una teja cerámica es su inercia térmica: tarda en calentarse y en enfriarse. Este hecho hace que la teja amortigüe los cambios bruscos de temperatura dentro de casa, lo que resulta en menos calor en verano y menos frío en invierno.

Los formatos de teja que podrás encontrar en Hergadi son los siguientes:

  • Teja curva (o árabe): La de toda la vida. Esta teja es ideal para rehabilitaciones y zonas históricas donde la normativa exige mantener la estética rústica. Requiere más maestría para colocarla correctamente.
  • Teja mixta: Es la evolución técnica de la curva. Parece curva por fuera, pero tiene una parte plana interior con pestañas de doble encaje (lateral y superior). De esta forma se garantiza que la teja no se mueva con el viento y se asegura la estanqueidad para que el agua no se cuele.

En cuanto a la estética, es imprescindible mencionar que su color no se degrada con el sol. A lo largo de los años, esta teja adquiere una pátina viva que integra la casa de forma natural con el paisaje.

Teja de hormigón: la ingeniería aplicada al tejado

La teja de hormigón es realmente una mezcla de áridos seleccionados, cemento de alta resistencia y pigmentos minerales. Se hace la mezcla, se introduce en un molde industrial y se cura en cámaras controladas para alcanzar una dureza pétrea.

Al fabricarse en moldes industriales, todas las tejas son idénticas; de esta forma, el sellado y encaje es perfecto, por lo que se crea una barrera hermética contra el viento y la lluvia racheada. Otra cualidad clave de esta teja es su gran resistencia mecánica: aguantan mejor el granizo fuerte o el peso de una gran nevada que muchas cerámicas.

Sin embargo, esta teja no está libre de falsas creencias. La primera y más extendida es que absorben agua, y esto es falso. Las tejas modernas de hormigón con las que trabajamos tienen tratamientos hidrófugos en masa. El agua resbala, no penetra. Como el agua no entra, no pesan más cuando llueve y, lo más importante, no se rompen con las heladas.

También se tiene la falsa creencia de que son «feas», pero esto ya no es así. Con la tecnología actual se consiguen acabados lisos, texturizados o imitación de pizarra. Todos estos acabados son perfectos para la arquitectura moderna.

Panel sándwich: eficiencia y ligereza

tejado de teja plana de hormigón

Un panel sándwich consiste en dos chapas de acero prelacado: una exterior con forma de teja y una interior lisa o imitación madera. Estas dos chapas están separadas por un núcleo inyectado de espuma de poliuretano o poliisocianurato.

Los paneles sándwich son una solución técnica brutal:

  • Aislamiento integrado: No necesitas poner teja + aislante + estructura. El panel es el aislante. En 3-4 cm de espesor, aísla lo mismo que un muro de ladrillo.
  • Ligereza: Son paneles muy ligeros; pesan unos 10-12 kg por metro cuadrado frente a los 40-50 kg/m² que puede llegar a pesar un tejado tradicional. Su peso los hace ideales si tienes una estructura vieja de madera (en un merendero o un garaje) que no aguanta mucha carga.
  • Estanqueidad total: Es una chapa continua desde la cumbrera al alero. No hay juntas por donde entre el agua.

Si tu teja antigua es recuperable y quieres mantenerla por estética (algo muy común en rehabilitaciones), pero necesitas asegurar la estanqueidad al 100%, las placas bajo teja de fibrocemento son la solución definitiva. Es importante aclarar que las placas actuales están totalmente libres de amianto y cumplen con todas las normativas de seguridad.

Este sistema funciona como un «doble tejado» y ofrece dos ventajas críticas:

  • Impermeabilización secundaria: Las placas onduladas se instalan directamente sobre la estructura y la teja (generalmente la curva) se coloca encima. Si una teja se rompe por una helada o se mueve por un vendaval, el agua cae sobre la placa y desagua perfectamente al canalón. Tu casa nunca se moja, pase lo que pase con la teja.
  • Cubierta ventilada (microventilación): Gracias a la forma ondulada de la placa, el aire circula continuamente entre la teja y la estructura. Esta corriente de aire seca las humedades por condensación y mantiene la estructura de madera sana por más tiempo, evitando que se pudra.

Es, sin duda, la opción más inteligente para quienes no quieren renunciar a la belleza de la teja vieja, pero necesitan la garantía técnica de una cubierta moderna.

Conclusión: Tu tejado es la piel de tu casa.

Como has visto, no existe una solución única. Ya sea la tradición incombustible de la cerámica, la ingeniería moderna del hormigón, la eficiencia del panel sándwich o la seguridad de las placas bajo teja, cada material tiene su propósito. Lo importante es no poner «parches», sino elegir un sistema que proteja tu hogar durante los próximos 50 años.

Pero sabemos que leerlo no es lo mismo que verlo. Un tejado es una inversión importante y los detalles marcan la diferencia: el tipo de aislamiento, las cumbreras ventiladas o los remates laterales son tan importantes como la propia teja.

¿Hablamos de tu proyecto?

En Hergadi no nos limitamos a venderte palets de teja; te ayudamos a calcular tu cubierta completa. Trae tus planos o las medidas aproximadas de tu tejado y nuestro equipo técnico te asesorará sobre qué material se adapta mejor a la pendiente de tu cubierta y a la zona climática donde vives. No esperes a que llegue la primavera y los albañiles tengan la agenda llena. Adelántate, elige tu material ahora y tenlo todo listo para cuando salga el primer rayo de sol.

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